Entornos protectores para evitar el abuso sexual infantil

Por: Jairo Figueroa Muñoz.
Ante el alarmante fenómeno de abuso sexual infantil, la comunidad internacional enciende las alarmas y Colombia, a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF dispone de los mecanismos para prevenir e intervenir en situaciones de abuso a fin de asegurar los derechos de los NNA (niños, niñas y adolescentes).
Cualquier forma de contacto sexual entre un niño, niña, adolescente y un adulto resulta inadecuada, porque la inmadurez evolutiva del NNA no le permite comprender plenamente las actividades sexuales de los adultos y más aún no está capacitados para dar su consentimiento.
El mejor entorno protector es la familia, los padres deben proporcionar a sus hijos la educación sexual que ellos van necesitando a medida que van creciendo y de advertir de los peligros, por ejemplo, la coerción donde una persona adulta utiliza su cercanía con el NNA y su posición de poder para interactuar sexualmente con el menor en su propia casa, en el colegio o en la iglesia.
Los padres deben advertir a sus hijos que un agresor sexual no siempre es una persona mayor que ellos, en algunos casos, se presentan situaciones de edades contemporáneas entre la víctima y el victimario, en este sentido es importante que la cercanía con familiares, deba manejarse con protocolos que los padres deben establecer claramente en casa, por ejemplo, no atender visita de familiares y personas dentro de la habitación privada de los NNA.
El incesto, la violación, la vejación y la explotación sexual son comportamientos de los agresores sexuales y con ellas buscan su gratificación sexual. Los niños, niñas y adolescentes deben ser enseñados en los conceptos y los posibles escenarios que propician un ataque sexual.
Muchos padres tienen falsas creencias, pues consideran que los abusos ocurren raramente o que sólo lo sufren las niñas. Muchos padres ignoran que actualmente se dan más abusos que en el pasado, otros piensan que sólo sucede en clase social baja y otros suelen decir que los NNA nunca dicen la verdad. También muchos padres ignoran la influencia de la pornografía en las redes sociales a las que accesan sus hijos y como hoy las imágenes en fotos y videos corren por la internet; los menores son seducidos e inducidos por las redes sociales digitales a realizar actividades sexuales sin que ellos mismos puedan dimencionar el peligro.
Los entornos protectores se descuidan en todas las clases sociales, y es conveniente educar en la prevención del abuso sexual a los niños, niñas y adolescentes y prestarles toda la atención necesaria cuando dicen que han sufrido un abuso.
Para crear un entorno protector confiable en la familia es necesario tener encuenta por parte de los padres y tutores tres aspectos del abuso sexual:
1. El abuso sexual infantil sucede en la mayoría de los casos sin violencia física, pero sí emocional; se emplea la manipulación, el engaño, la amenaza y el soborno.
2. Los niños, niñas y Aoldescentes, sobre todo los más pequeños, viven el abuso con sorpresa, como algo ocasional, no intencionado, casi accidental puesto que para ellos es impensable que ocurra tal cosa; poco a poco, irán percibiendo el abuso como algo más intrusivo e intencional, al principio, es difícil que se den cuenta de lo que está ocurriendo, lo que hace muy difícil la revelación del abuso sexual.
3. La victimización del niño, niña y adolescente en el abuso sexual es psicológicamente dañina, socialmente censurable y legalmente sancionable. Sin embargo, el componente sexual de esta forma de maltrato hace que su detección, la revelación e incluso la persecución de este tipo de delitos sea mucho más difícil.
La prevención que los padres en su entorno protector familiar deben ejercer, implica toda acción que impida la aparición del problema y la disminución de consecuencias negativas. Prevenir supone reducir los factores de riesgo y aumentar los factores de protección, es por eso, que los padres deben informarse sobre la sexualidad y sus manifestaciones en la infancia, como también, brindar a sus hijos información adecuada sobre su cuerpo, sexualidad y riesgos, aclarando dudas y toda curiosidad al respecto. Los padres deben reaccionar con comprensión, sin censura ni violencia, sabiendo leer los indicadores de conducta de sus hijos.
Los padres deben promover el dialogo y la comunicación en casa, el intercambio de ideas y experiencias cotidianas.
La disciplina y normas, no deben basarse en castigos. Las expresiones de afecto deben ser nutridas con gestos y actitudes. Deben enseñar a sus hijos que el respeto no es sumisión, que pueden decir no a los adultos, cuando las propuestas que hagan no sean claras, los disgusten o incluyan guardar secretos. Los padres deben enseñar a sus hijos(as) a desechar la idea que deben guardar silencio ante una situación de abuso sexual, también, deben asegurarles a sus hijos que siempre estarán dispuestos a ayudarlos en cualquier problema y demostrarlo con actitudes reales.
Una de las cosas que más crea entornos protectores, es cuando los hijos ven en sus padres una relación de pareja igualitaria, respetuosa, solidaria y cariñosa.
Finalmente, la mejor forma de prevenir el abuso sexual es propiciar una buena comunicación entre padres e hijos, que permita en forma conjunta tomar las decisiones más adecuadas.
 
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